La cámara crea dos archivos RAW que procesa como lo podría hacer Photomatix en el tratamiento de los HDR, pero en principio mucho más perfecto puesto que trabaja con toda la información capatada de la iluminación por el sensor y sin compresión ni conversión como sucede cuando lo procesan estos programas. Entonces de la fusión de ambas tomas genera ese RAW definitivo y único que se guarda en la tarjeta de memoria y todo de una forma transparente para el fotógrafo.
La Nikon D300s puede trabajar con hasta 10 imágenes y al igual que sucede con los HDR el cambio de escenario en las tomas produce solapamientos de las tomas que como has podido ver en los ejemplos anteriores pueden generar resultados diferenciados. Si se saben aprovechar los resultados pueden ser como los de freddy, estos no son difíciles de conseguir cuando compones bien pues la base está en tomar una fotografía de algo muy iluminado y donde deba salir debe ser una zona bastante más oscura para que el p`rograma de la cámara sepa lo que debe coger de cada una de ellas.
La dificultad radica cuando quieres hacer lo mismo con ambas escenas igual de iluminadas como en las fotos en las que yo he realizado las pruebas, porque la cámara no es capaz de diferenciar en un rango ran cercano de iluminaciones e incluye en la escena todo. En realidad se le puede sacar mucho jugo en la toma de fotografías HDR, es decir que lo que hacemos con el orquillado y el tratamineto posteror con las fotografías procesadas por otros programas desde el ordenador, aquí lo puede hacer la cámara con toda la información en bruto del RAW y de este modo la única imagen final que obtienes es mucho más rica en información.