Flash
La mayoría de los modelos económicos de cámaras digitales cuentan con un pequeño flash integrado, que nos permite hacer fotografías en interiores con poca luz o por la noche. La luz producida por un flash se le llama también luz electrónica.
La potencia de este flash generalmente es muy baja y cuando necesitamos iluminar una fotografía con este flash, es recomendable que estemos a 3 metros o menos de nuestros sujetos.
En muchas cámaras digitales, podemos utilizar a manera de accesorio, un flash externo de mayor potencia. Algunos de estos flashes cuentan con una cabeza giratoria que nos permite iluminar indirectamente a nuestros sujetos rebotando la luz en techos o paredes.
Dependiendo del modelo de cámara digital, la velocidad máxima con la que podemos tomar fotografías con flash es alrededor de 1/125 de segundo (x-sync).
Para medir la potencia de un flash se utiliza el número de guía o los watts/segundo.
El flash integrado de una cámara digital tiene una potencia aproximada de 50 a 80 Watts/seg, mientras que un flash externo tiene aproximadamente 120 a 150 Watts/seg de potencia.